La lluna, la pruna, vestida de dol

domingo, 23 de mayo de 2010

LA RECONEXIÓN

Mi segunda Sanación Reconectiva
Han pasado unos diez dias desde mi primera experiencia, y ahora ya os puedo contar mi segunda sesión de Sanación Reconectiva. Esta vez todo fué mucho más intenso. Primero nos sentamos un ratito a charlar, me dí cuenta de lo valioso de esos minutos porqué esa mujer con sus palabras siempre me aporta una visión sabia y casi clarividente de los temas que tratamos. Seguidamente me tumbé en la camilla, e igual que el dia anterior me tapó y puso la estufa para que estuviera calentita.
Ésta vez tuve más conciencia de los estados por los que iba pasando mi cuerpo, en todo momento tuve alguna sensación general, suave, pero constante. En algunos momentos esta sensación era como de un hormigueo leve que recorría todo mi cuerpo, a ratos se transformaba en una sensación de estar a punto de empezar a flotar. Eran sensaciones agradables, estaba relajada, a gusto, como cuando estiras los brazos y te desperezas... noté calorcito en mi plexo solar, también en la barriga y algunos movimientos por esa zona. Me llamó mucho la atención que durante bastante rató noté un peso encima de mi pecho, como una presión que oprimia suavemente mi tórax. Después durante unos mintutos sentí ligeros pinchacitos en el corazón, después también en las manos. En otros momentos mi cuerpo estaba completamente rígido y la boca muy seca, o sentía que desde el interior me recorría mucho frío que me provocaba escalofríos. En los momentos que sentía frío me invadía una sensación de tristeza...luego se iba.
Cuando se acercaba a la zona de la cabeza siempre ocurría algun registro. Sentía viento en mi rostro, mis ojos giraban deprisa, y durante un rato noté como mi cabeza se movía de un lado a otro con movimientos cortos y rápidos. Me gustó también cuando noté presión encima del tercer ojo, no era como si alguien me tocara, pero si como si me hubieran puesto un peso encima, me recordaba a la sensación de peso que sientes cuando te pones una piedra plana en esa zona.
También esta vez suspiré bastante, bostecé y tuve mucho sueño durante algun rato.
Esta segunda sesión la pude disfrutar más, pude observar las diferentes sensaciones y al contrario que la primera sesión, el tiempo esta vez pasó muy despacio, dejándome saborear cada momento.
Cuando hubo terminado, tocó suavemente mi hombro, esta vez no sentí que interrumpiera nada, simplemente sentía mucho frío y tenía las manos heladas. Me incorporé y le conté por encima lo que había sentido y que mis sensaciones habían sido más intensas, ella me dijo que era normal que en una segunda sesión hubiera vivido la experiencia con más intensidad porqué las frecuencias ya estaban trabando dentro de mi.
Cuando salí por la puerta estaba contenta, pero muy cansada. No ví ángeles, ni olí perfumes, ni vi colores imposibles, per fué bonito, me gustó mucho experimentar esas sensaciones, la primera vez me quedé un poco "decepcionada" porqué no noté demasiados registros.
De momento ya hemos quedado para hacer una tercera Sanación. Quiero hacerla, tengo la intuición que tengo que hacerla, igual me pasó al salir de la primera.
Y sigo teniendo fe, esperanza, me gustaría despertar y estar completamente sana, pero tal vez esta frecuencia me ayude en algo mucho más difícil para mí: aceptar lo que tengo, ser consciente que a lo mejor no me curo nunca y aprender a vivir con ello. Si es así y este es el regalo que me ofrece la Sanación, GRACIAS.

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